The Story Introduction

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Cuando el fotógrafo Gary Harwood recibió permiso por primera vez para fotografiar a los trabajadores migrantes en la granja privada de K.W. Zellers e Hijos, en Hartville, Ohio, en el verano de 2001, pensó que iba a documentar mucha penuria y miseria. Los trabajadores migrantes continúan enfrentándose a condiciones difíciles mientras tratan de mantenerse ellos mismos y también a sus familias. El trabajo de granja es de mucho calor, físico y sucio. Los días en el campo se vuelven largos y exhaustivos. Los productores pueden ser empleadores brutales, y no son pocos los casos documentados de condiciones terribles de trabajo y vivienda.

En Hartville, sin embargo, Gary se encontró con una realidad muy diferente.

Aquí los trabajadores y sus familias viven en una comunidad fuertemente unida y con el apoyo del Centro de Migrantes de Hartville y muchos otros vecinos caritativos. Un 70 por ciento de los trabajadores regresan anualmente a este pequeño pueblo del noreste de Ohio, donde ya han establecido estrechas amistades y vidas estables.

Durante las siguientes cuatro estaciones de cultivo, Gary llegó a conocer a estas familias migrantes mexico-americanas y mexicanas que viajan cada año a Ohio, desde el sur de los Estados Unidos y México, y pudo ganarse su confianza. Desde un principio, él desplegaba sus fotos en las paredes del Centro de Migrantes de manera que la comunidad entera, de más de 300 trabajadores y sus respectivas familias, pudieran ver lo que Gary consideraba ser el aspecto especial y cautivante de sus vidas. Aunque su trabajo comenzó con fotos de los campos, con el tiempo enfocó más en aquéllas de familias, ya que era invitado a fotografiar bautismos, la primera comunión, casamientos, fiestas de cumpleaños, y funciones privadas de familia.

En el invierno de 2004, David Hassler emprendió la colaboración con Gary sobre un proyecto documental. Esa misma primavera, cuando los trabajadores regresaron a la granja, David comenzó a entrevistar a los migrantes, así como a los miembros de la comunidad y a los voluntarios del Centro. Basándose en los apuntes tomados durante las entrevistas, David elaboró narrativas en primera persona de manera de dar voz a la gente misma.

Los dos entendieron que el éxito de este proyecto residía en que nosotros nos ganáramos y mantuviéramos el respeto y la confianza de la comunidad. A través de este proceso de juntar imágenes e historias personales, nos reuníamos a menudo para compartir nuestros hallazgos y ver como nuestros caminos se acercaban o se complementaban mutuamente, creando un estudio de gente y lugar que se manifestaba fascinante ante nosotros.

La Estación de Cultivo refleja la vida de una comunidad rica en capital humano y da voz, de manera renovada, a un grupo de gente que es por lo general desconocido y mal entendido. Nuestra esperanza es que estos retratos—tanto en fotos como en palabras—puedan dar un entendimiento más profundo de la experiencia migrante y, tal vez, contribuyan de una manera importante al constante diálogo sobre el trabajo del migrante y las leyes de inmigración.

Dentro del mismo estado de Ohio, hay aproximadamente 130 campamentos agrícolas de migrantes resguardados, y fuera de vista, a lo largo de caminos de tierra y en las esquinas de los campos de cultivo. Casi todos los campamentos de migrantes proveen vivienda sólo a hombres solteros pero hay algunos productores, como los Zellers de Hartville, que permiten migrar a familias enteras y, de ser mayor de edad, trabajar juntos en los campos. En Ohio, y al nivel nacional, los trabajadores migrantes tienen un ingreso neto anual de $11.000-$14.000. A pesar de escasos ingresos, los trabajos temporales en los Estados Unidos ofrecen mejores oportunidades a estos trabajadores de las que podrían hallarse en México y en otros países de Latinoamérica.

En Hartville, los Zellers, así como los otros productores, se benefician mucho con la gran actividad del Centro de Migrantes. Muchos de los residentes y miembros de las iglesias locales forman parte de la Junta de Migrantes de Hartville y hacen trabajo voluntario en el Centro. Al nivel nacional, quedan hoy día muy pocos centros de migrantes que provean la gran variedad de servicios legales, de salud, y de educación como los que se realizan en la comunidad de Hartville. Así mismo, Rural Opportunities, Inc. (Oportunidades Legales, Inc.) ha estado ofreciendo muchos servicios—como ESL (Inglés como segunda lengua), ciudadanía, y clases para la compra de propiedad—a los migrantes de Hartville y de otras áreas de la región desde 1985. Sin estos servicios, la comunidad migrante tendría que prescindir de muchos de los servicios básicos, ya que hay muy pocos reglamentos de ley que apoyen u ofrezcan asistencia a los trabajadores migrantes agrícolas.

Es importante comprender los aspectos legales y económicos de los trabajadores migrantes, pero no es ésto lo que más nos ha ayudado a conocer a los individuos que conforman esta comunidad. La Estación de Cultivo da voz y pérfil a un grupo de gente que, por lo general, se representa en términos genéricos y abstractos y, con mayor frecuencia, se define de acuerdo a su ubicación en las estadísticas o como parte de una agenda política. Con este fondo, una mezcla única de la cultura latina, influencias centroestadounidenses, y el incesante apoyo de la comunidad, es que podemos observar no sólo las condiciones laborales sino también la dignidad, riqueza y júbilo espontáneo de sus vidas.


 
Photographs by Gary Harwood | Text by David Hassler | Foreword by Robert Coles
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